domingo, 14 de diciembre de 2008

CAMINOS

No queda nada, apenas un día y algunas horas para empezar lo que tenía que haber hecho hace mucho tiempo. Ahora vuelven las dudas que surgieron entonces ¿por qué no lo hice? La naturaleza es sabia ¿por qué cambiar sus ideas? Ahí está la clave de mis "tormentos": el miedo al cambio.
¿Merece la pena corregir aquello que escondes? ¿Arreglar lo que no es perfecto pero que forma parte de ti? Cabecita loca... siempre buscando lo perfecto y ahora te das cuenta de que lo que aprecias es lo imperfecto, que es parte de tu todo... ¿Y ahora qué hacemos?
Ya no hay marcha atrás, el martes iré, un pequeño gesto cambiará mi vida, al menos desviará unos grados el camino. Sé que durante un tiempo tendré intervalos de nubes, sólo espero que el sol no desaparezca.