martes, 25 de noviembre de 2008
ODALAMUELA
Allí estaba... sola... Nunca negaré mi nerviosismo antes de dar aquel paso, era la típica pelea entre el querer y el deber. Fue duro, una lucha, un tira y afloja para desprenderme de lo que formaba parte de vida. No importa si lo hice sola o necesite ayuda para separarnos, se quedó allí. Ahora, sola, me arrepiento de no haberme despedido con cariño, tantos años, tantos momentos dulces y amargos, fríos y cálidos... Aún me sorprendo de mi reacción, no quise decirle adiós y se quedó allí, en la soledad, entre las herramientas y, sin mirar atrás me marché. Ahora, sola, noto su ausencia.
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